
Alexis Romero Salazar nos envía la edición 128 de la revista arbitrada de Sociología, Espacio Abierto, fundada por él mismo, junto con José Alberto Montilla y María Cristina Parra, siendo la publicación más longeva de su género en el campo académico venezolano. De manera exclusiva para Noticia Al Día, desde España nos ofrece hoy una entrevista donde cuenta la historia de este notable logro científico nacional.
Espacio Abierto Cuaderno Venezolano de Sociología, cuenta el doctor Romero Salazar, es una revista arbitrada e indizada que se fundó en 1991, y en la actualidad lleva publicados 4 números al año, temáticosy con temas libres. Su estructura básica está conformada por las secciones: En Foco (tema central), Semestre (temas libres y diversos), Separata (reflexiones sociológicas de trascendental relevancia), Recensiones de Libros y Reseñas de Revistas.

La Revista -precisa- tiene como objetivo la publicación de trabajos inéditos en el campo de las Ciencias Sociales, particularmente de la Sociología y, en tal sentido está abierta a la discusión de los múltiples problemas que caracterizan la realidad social. Los trabajos son evaluados, bajo la modalidad “Doble Ciego”, por expertos en el área en la cual se inscriban y pueden ser presentados fundamentalmente como reporte de investigación, y en algunos casos como reflexión teórica o comentario analítico de propuestas en el campo de la Sociología y disciplinas afines.
Es clave informar, según él, que “Un estudio a doble ciego es un diseño experimental en el que ni los participantes ni los investigadores que administran o evalúan el tratamiento saben quién recibe la intervención real y quién recibe un placebo o tratamiento de referencia.”
Sin contar con los de esta nueva edición, el balance general de Espacio Abierto es harto honroso: Un total de 1.052 artículos publicados; 411 artículos escritos en Venezuela (39,6%) provenientes de distintas universidades; 533 artículos enviados desde otros países; de América Latina, España, Portugal, USA y Francia, entre otros. Los mismos han sido evaluados por 2.453 especialistas, igualmente de muchos países. Investigadores de los campos en los cuales se les solicitó la colaboración, siguiendo un riguroso proceso de selección.

Subraya Alexis Romero Salazar que se trata de artículos referidos a los campos clásicos: Sociología de la Salud, de la Educación, del trabajo, Rural, etc.; y relacionados con los nuevos desarrollos: Sociología de las Redes Sociales, de la Prostitución, de la Gerencia, etc. Todo ello ha generado un interés profundo, patentado en las 14 mil descargas por mes hechas por estudiantes y profesores de todos los niveles y origen diverso: América Latina y el Caribe, USA y Canadá, Europa, Asia y África.
De tal suerte que Espacio Abierto está en primeros lugares en el ranking de los repositorios de revistas de ciencias sociales a nivel internacional. Sus estadísticas son puntuales: 81 artículos en la sección Semestre referidos a las diferentes áreas de interés sociológico provenientes de diferentes países; 242 artículos en la sección En foco, en 67 números con tema central definido por el Comité Editorial; 38 números con la sección Separata dedicada a resaltar la obra de colegas latinoamericanos que han hecho nuestra sociología; 84 reseñas bibliográficas en la sección Libros para difundir el resultado de investigaciones ejecutadas y 171 notas en la sección Revistas para mostrar publicaciones especializadas del campo de las ciencias sociales.

Ante semejante conjunto de logros, el Barroco Cronista Cuántico decidió enviar, al tocayo de su álter ego, una entrevista en junio de este año y que reproducimos a continuación:
1.-¿Cómo nace su idea de la revista y por qué decidió ponerle ese nombre?
—La necesidad y posibilidad de una revista como ésta la compartí, a finales de los años ochenta, con los colegas y amigos José Alberto Montilla y María Cristina Parra (egresados de la UCV y la UDO, respectivamente). Y nos pusimos a trabajar para hacerla realidad; ellos con dedicación por un buen tiempo aportaron bastante.
En lo que a mí respecta, asumo a Espacio Abierto como la continuidad de la actividad editorial iniciada a partir del año 1969, cuando estudiábamos en la Escuela de Sociología de la UCV: hablo del periódico “Basta”, cuya impresión la pagábamos a ‘Ediciones Rotolito’ con el dinero de nuestras becas. Fue una buena publicación en el periodo crítico del allanamiento de la universidad y la lucha de resistencia contra las autoridades impuestas por el gobierno (entre 1970 y 1972). Después edité con un compañero de estudios de sociología en la UCV -el mismo Montilla– un periódico para los obreros de la zona de La Yaguara en Caracas; por cierto, muy vanguardista en el diseño y en el contenido (entre 1972 y 1974). Luego participé de la experiencia de “El Martillo”, periódico con artículos dirigidos a los trabajadores del hierro en Guayana, en la época de las movilizaciones obreras por la nacionalización de la industria (entre 1974 y 1976). Siguió “El Boletín del FUTEZ” para el sector magisterial, pues trabajaba como profesor de educación media en el Zulia (eso fue entre 1978 y 1980). Después vino la revista “La Caimana”, -entre la sociología y la literatura-, que hicimos desde la Asamblea de Delegados de la Escuela de Sociología de LUZ; diagramada magistralmente por el hermano Aldemaro Fonseca. La sacamos en la impresora Petrolandia sin paga un céntimo, con la ayuda de nuestros amigos Obando Gelvis y Carlos Barboza (de 1981 al 83). Menciono esas publicaciones que se mantuvieron al menos por dos años; porque participamos de muchas de vida más efímera.

En rigor, debo señalar que no fueron publicaciones académicas, pero la pasión con la cual se hicieron, me dejaron marcado para el oficio. También el conocimiento cercano –cuando era muy niño- de la experiencia de los grupos literarios de fines de los años cincuenta y principios de los sesenta “Símbolo” y“Trópico Uno”. En la edición de sus revistas, con iguales nombres, participaba el primo Gustavo Pereira y siempre yo me llevaba ejemplares cuyos artículos aprendía de memoria.
El antecedente académico más cercano de Espacio Abierto fue “Con-textos, Revista Nacional de Ciencias Sociales”, que entre 19988 y 1990 armamos en Maracaibo. La imprimimos en Valera en la empresa de la familia del compañero Ramón Lantieri y la posicionamos en toda Venezuela, apoyándonos en colegas de las distintas escuelas de sociología del país que incorporamos al Comité Editorial. Fue una novedosa experiencia.
La organización de Espacio Abierto, Cuaderno Venezolano de Sociología, que arrancó en 1991, estuvo basada en la convicción, de que la actividad académica y el quehacer en la disciplina sociológica requieren de la confrontación rigurosa de teorías y métodos y del debate permanente de los hallazgos de las investigaciones realizadas; para lo cual son necesarias diferentes estrategias de difusión. Con esa idea, junto a Montilla y María Cristina, nos pusimos a trabajar. Ellos acompañaron durante un buen tiempo y su contribución fue fundamental.

Nuestro compromiso fue generar un lugar, más bien, abrir un medio para promover el conocimiento producido en nuestro campo; el propósito fue mostrar la potencia del enfoque de la sociología para la interpretación de la realidad. Ciertamente, se trató de la apertura del necesario lugar mediante una revista amplia, plural, que publicara sin restricciones artículos identificados con distintas orientaciones teóricas, epistemológicas y políticas; una revista de puerta franca a todas las corrientes y escuelas del pensamiento sociológico. Es evidente el acierto con el nombre que escogimos: Espacio Abierto, Cuaderno Venezolano de Sociología.
—Desde ese primer número hasta la fecha, ¿Cuáles son los hitos fundamentales que considera indispensables para su historia?
—Cuando se concretó el propósito de editar Espacio Abierto, las revistas de Ciencias Sociales se tornaban demasiado difusas, por el interés de abarcarlo todo: en muchos casos, por ejemplo, desde la didáctica escolar, la estética, la historia, etc. La “mortalidad” de la publicaciones era muy elevada; su periodicidad demasiada irregular y estaban pobremente valoradas en el ambiente universitario venezolano. Además, eran pocas las revistas arbitradas; ninguna exclusivamente en sociología.
Espacio Abierto surgió como una iniciativa independiente; con autonomía institucional, al no estar vinculada a ninguna instancia universitaria. Los primeros números fueron editados con recursos de loseditores y con la venta de un par de pautas de carácter académico; no obstante, partir de 1995 se logró adscribirla a la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia, recibiendo el apoyo financiero del CONDES hasta el 2014 y del Fonacit hasta 2008.

Durante más de 35 años ha mantenido sus criterios editoriales en cuanto al proceso de evaluación, a la estructura o contenido, al concepto estético; se ha garantizado la rigurosidad del arbitraje por especialistas de reconocida trayectoria académica en distintas áreas de la Sociología y las Ciencias Sociales.
Se han preservado las originales secciones: En Foco, que reúne artículos del tema central en números monográficos, que responden a convocatorias; Semestre, que incluye contribuciones en temáticas diversas, autores interesados en compartir sus investigaciones; Separata como homenaje a sociólogos notables, para promover el conocimiento de sus obra; Libros, que presenta ensayos sobre textos recientes;Revistas, donde se reseñan publicaciones periódicas.
Se ha mantenido el planteamiento de las portadas que muestran obras de artistas plásticos venezolanos, fundamentalmente del Zulia y que en esta edición llegan a 100. Y, sobre todo, se ha logrado mantener como una revista amplia, plural; que ha publicado, sin restricciones, artículos con orientaciones teóricas, epistemológicas y políticas diversas; siendo un auténtico espacio abierto para los investigadores. Por eso, durante tanto tiempo ha recibido artículos de autores de distintas instituciones y universidades venezolanas e internacionales; sin limitaciones de ningún tipo, de las capitales y de la provincia de todos los países latinoamericanos, España y Portugal.
Durante tres décadas y media se ha cumplido la periodicidad-. Los números impresos hasta el 2014están presentes en las bibliotecas y centros de documentación de todas las universidades del país y de cientos de universidades del resto del mundo. Por aquella época de 600 ejemplares de cada nuevo número fueron enviados a instituciones académicas nacionales e internacionales y se recibió una inmensa cantidad de revistas de todo el mundo por convenio de canje.
En la versión digital en su Home de la Universidad del Zulia, en Redalyc, Dianet, Scielo, EBSCO y Thomson Gale que han permitido a los lectores descargar los artículos. Estando incluida en los más importantes índices y bases de datos internacionales.

—¿Cómo surgió esa idea de convocar a los artistas zulianos para las portadas… Ha considerado hacer una exposición, junto con los números publicados?
—Cuando pensamos la revista, además de establecer un espacio para la reflexión sociológica, queríamos abrir una ventana desde la cual se mostrara la grandeza de la pintura que se hace en el Zulia. Idea compartida con Montilla, con quien había visitado una gran cantidad de exposiciones en el tiempo que pasamos en Caracas estudiando en la UCV y después en Maracaibo; somos amantes del arte. Ciertamente, fue un propósito fundamental; tal vez surgido del impacto de la fuerza que transmiten en su universo creativo nuestros artistas; quizá también originado en un afecto vinculado a la cercanía de su quehacer. Seguramente no es una casualidad que la primera portada esté adornada por un cuadro de “El Pis” –Eugenio Rivas, mi compañero de estudios en la escuela de sociología de LUZ- y que luego vinieran obras de mis amigos Angelvis Gotera, Ender Colina, Nello Rios, Aldemaro Fonseca, Gerardo Cárdenas, María Bencomo, Edgar Queipo, Wilmer Lugo, Mirna Roldán, Ángel Peña, Juan Mendoza, Malú Atencio, Douglas Soto, Robert Arcaya, Nerio Quintero, entre otros. Respetamos demasiado sus obras. También las de Bellorin, Hung, Henry Bermúdez, Karem Arrieta, Sara Storey, Carmelo Niño, Dina Atencio, José Gotopo, Milagros Quintero, Ender Cepeda y todos los demás.
En mi caso, respeto por el arte soportada en las incursiones en los Talleres Libres de Pintura de la escuela “Gómez Cardiel” de Cumaná –1968/1969– y en el curso nocturno de Pintura del Instituto de Cultura del estado Zulia “Andrés Eloy Blanco”, al cual asistí por varios meses –1977, donde supe qué era la escuela Neptalí Rincón”. Admiración surgida de la cercanía a la obra de los pintores de los grupos “Símbolo” –Alirio Palacios, José Vicente Abreu– y “Trópico Uno” –como Eduardo Lezama, Pedro Barreto y Gladys Meneses– y la estrecha amistad con el poética Sifontes y Eduardo Patiño mientras permanecieron en el Centro Gráfico de Caracas, que dirigía Luis Chacón. Con ellos, religiosamente íbamos los domingos a las 11 de la mañana a la apertura de las exposiciones en el Áteneo, y a salas Chacaíto, Plaza Venezuela, la Avenida Casanova; donde quiera que se hicieran.
Con Karin Jasierski siempre he compartido que “el Zulia engloba tres espacios y momentos: el universo mítico de los Goajiros, la difícil y riesgosa actividad agropecuaria y el crecimiento vertiginoso y desordenado de las ciudades modernas, en medio de un paisaje árido y caluroso, verde y exuberante a la vez. Todo eso se une y converge para formar una fuente de inspiración de toda una nueva generación de artistas plásticos”.
Es más que eso. En tantos años compartiendo con ellos he aprendido que el arte que brota de sus cabezas y manos constituye un universo de creación que casi no se puede encontrar en otra parte.Un arte profundamente mestizo; no sólo por loscomponentes originarios de nuestra integración como sociedad, sino también por los que derivan del crisol de las actividades petroleras de la primera etapa del siglo XX, en el encuentro cultural de andinos, orientales y falconianos, antillanos, generadores de un polo de atracción para colombianos y europeos de nueva oleada, llegados posteriormente. Es una pintura exótica, exuberante, de vibrantes colores, de resplandecientes matices, de sugerentes temáticas, de técnicas llevadas al límite; en fin, una pintura de síntesis.

—A su juicio, ¿cuál es impacto de la revista en el campo de las ciencias sociales y la vida académica?
—El impacto de Espacio Abierto pudiera referirlo a partir de dos –aproximaciones. En primer lugar, desde una mirada cuantitativadebo decir que recibió 1.052 propuestas de artículos, de los cuales fueron publicados 944 luego de superar el proceso de dictaminación en el esquema “Doble ciego”; con un nivel de rechazo de 5,5%. En lo que respecta a Venezuela, son 411 artículos los publicados (39,06%); provenientes de distintas instituciones, de todas las regiones del país,permitiendo a sus autores –noveles o experimentados- consolidar sus investigaciones. La producción involucra ligeramente a un número superior de mujeres; además, es notable la diversidad de intereses de las propuestas, referidas a los campos clásicos: Sociología de la Salud, de la Educación, del trabajo, Rural, etc.; y relacionados con los nuevos desarrollos: Sociología de las Redes Sociales, de la Prostitución, de la Gerencia, etc.
Han sido publicados 533 artículos de otros países; de América Latina, España, Portugal, USA, Francia, Suecia, Alemania, Inglaterra, etc. La mayor proporción proveniente de Argentina; El segundo lugar corresponde a Brasil de investigadores pertenecientes a instituciones de diferentes provincias. Luego sigue México; continúa después la producción de Colombia. A ese impacto en la autoría de los artículos, habría que sumar el que se concreta en la labor de evaluación realizada por 2.453 colegas de muchos países. Investigadores de los campos en los cuales se les solicitó la colaboración, siguiendo un riguroso proceso de selección. Su acompañamiento, por puro compromiso académico, ha sido fundamental para la continuidad y el mantenimiento de los estándares de la revista. En verdad son también constructores de Espacio Abierto. Por países la mayoría se distribuyen así: Venezuela 21,4%; Argentina 19%; México 17,6%; Brasil 13,2 %; Colombia 7,8%; España 5,5% y Chile 4,2%.
Además, hay que agregar el importante papel de la revista como soporte de la actividad docente y de investigación que se realiza en muchas universidades del país y del exterior. Tal como se muestra inmensa cantidad de descargas en los portales de Internet por estudiantes y profesores de todos los niveles: licenciatura, maestría y doctorado; algunos de las cuales alcanzan más de 14 mil por mes. También hay que referir el origen diverso de los lectores: América Latina y el Caribe, USA y Canadá, Europa, Asia, África y Oceanía; y hablar también de los primeros lugares que ocupa en el ranking de los repositorios de revistas de ciencias sociales a nivel internacional.
Por último, hay que señalar que Espacio Abierto en la sección Semestre publicó 81o artículos referidos a las diferentes áreas de interés sociológico provenientes de países latinoamericanos, USA y Europa. En la sección En foco incluyó 242 artículos, en 67 números con temas definidos por el Comité Editorial con la colaboración de colegas invitados En los últimos números dedicó la sección Separata a la obra de Boaventura de Sousa Santos (Portugal), Carmen Miró (Panamá), Aldo Solari (Uruguay), Florestan Fernandes (Brasil) y otros 26 pensadores
En la sección Libros incorporaron 84 reseñas bibliográficas redactadas por colegas de varios países, lo que ha permitido la difusión de investigaciones ejecutadas. Igualmente, se colocaron en la sección Revistas 171 notas referidas a publicaciones especializadas del campo de las ciencias sociales.
En segundo lugar, desde una mirada cualitativa debo decir que gracias al pluralismo asumido, en las páginas de los 126 números de Espacio Abierto se han podido recoger reflexiones que dan cuenta de los cambios en el ámbito teórico metodológico, que marcaron una nueva época para la Sociología. Nos referimos a la diversificación temática, a la confluencia de las perspectivas epistemológicas, a la actualización de las teorías y a la convergencia de los enfoques metodológicos. Sumariamente, veamos estos asuntos por separado:
En el periodo que ha cubierto Espacio Abierto aparecieron novedosos enfoques para considerar elementos de la realidad que quedaban al margen del interés de la tradición empirista: organizaciones sociales, identidades, representaciones, experiencia, trayectoria individual y grupal, papel del lenguaje y los significados, aspectos simbólicos del poder, etc. Asunto que en Espacio Abierto ha quedado expuesto en los 280 artículos que forman parte de los 72 temas centrales de su sección En Foco (los más recientes: “Interpretación sociológica de conflictos híbridos”; “Coincidencias y diferencias en el análisis de la Subordinación del Poder Judicial. USA y Venezuela en tiempos de Caudillos”).
Igualmente, en los 810 artículos de la sección Semestre de Espacio Abierto durante los casi 36 años han quedado cubiertos los temas clásicos y los nuevos desarrollos en nuestra disciplina. Así, han sido publicados artículos correspondientes a los campos dela Teoría Sociológica, Sociología de la Educación, Sociología Rural, Sociología de la Salud, Sociología de la Religión y otros 24 campos clásicos También se publicaron artículos en las áreas de la Sociología de los Movimientos Sociales, la Sociología de la Violencia, la Sociología de la Prostitución y de 18 áreas emergentes.
En la etapa en la cual se publicaron los 100 números de Espacio Abierto se fueron produciendo intentos por comprender y explicar la realidad a partir de acercamientos que van más allá de las limitaciones que imponen las perspectivas sistémica, fenomenológica e histórico-dialéctica por separado. En las páginas de Espacio Abierto ha quedado plasmado ese esfuerzo de la Sociología por avanzar, desde el punto de vista epistemológico.
Siendo que constituye un intento por explicar el marco social específico donde ocurren los procesos, ocupándose de los problemas derivados de las transformaciones de cada época, la Sociología siempre debe contextualizar los eventos. La reciente ha estado marcada, primero, por la consolidación de la llamada sociedad neoliberal, en la cual el pensamiento fue retado a interpretar los problemas mediante el estudio del impacto del mercado y la privatización en la vida de la personas, en sus relaciones sociales, aspiraciones y expectativas. Espacio Abierto ha sido consecuente en el acompañamiento del intento por interpretar el contexto y explicar la dinámica de movimientos objetivos y subjetivos en la sociedad; asumiendo a la Sociología como la ciencia que busca develar la realidad oculta, hacer visibles los sistemas ocultos de dominación.
Asumiendo las exigencias provenientes de las modificaciones ocurridas en los ámbitos temático, epistemológico y teórico, la Sociología apostó por una práctica científica en la cual el hombre deja de ser colocado al margen, dada su capacidad para asignarle significación –de acuerdo a sus expectativas, formación teórica, creencias, actitudes- a lo que percibe del mundo exterior a través de los sentidos.
—¿Podría resumir hitos fundamentales en esta historia de Espacio Abierto…Cuáles han sido esos momentos más difíciles para sobrevivir con el proyecto?
—Las dificultades han estado vinculadas a la debilidad del apoyo institucional, que en varias oportunidades ha colocado a la revista en peligro de desaparición.
La más delicada a mediados del 2015 cuando LUZ suspendió la relación con la Editorial Astrodata donde se imprimía desde la aparición en el ‘92; entonces quedamos en un limbo, hasta que pudieron habilitar una sección o sala de publicaciones en la Biblioteca central para el trabajo digital. Se eliminó la edición en papel tras 80 números publicados (al principio mil ejemplares, a los pocos años 500, para pasar a 100 durante 23 años) y tuvimos que aprender el proceso de maquetación y otros requerimientos virtuales.
El acompañamiento del equipo de ServiLuz durómenos de 3 años, porque el personal calificado para esa tarea se retiró para emigra debido a los bajos salarios y malas condiciones de visa. No quedó m.as -en medio de la precaria situación de la revista, sin aporte externo de ningún tipo- que asumir los costos de la maquetación y de la indización con los recursos que he podido reunircon el apoyo de familiares.
Igualmente, al no recibir financiamiento -desde 2014– hubo que prescindir de las personas que –en condición de auxiliar y asistente editorial- ayudaban en la parte operativa y de seguimiento del proceso de evaluación de las propuestas de artículos, la comunicación con los autores y árbitros. De modo que esas tareas pasaron a ser realizadas por el editor.
Otro hecho grave ocurrió cuando el Ministerio de Ciencia y Tecnología dejó de cancelar a la plataforma SCIELO la suscripción de las revistas, lo que tuvo un impacto negativo profundo en la visibilidad. Es un asunto muy triste, si se considera el gran esfuerzo que realizamos para lograr cada número.
—¿Cuánto, de su patrimonio personal, ha tenido que invertir para llevar adelante EA?
—En este aspecto para seguir con la revista he tenido que aportar recursos propios para financiar los procesos de maquetación, edición e indización, sino que he comprometido casi absolutamente el tiempo y las capacidades y habilidades, De modo que he entregado mi -como se dice ahora- patrimonio material e inmaterial. También he aprendido a gestionar la ayuda de familiares y amigos.
—¿Qué contesta cuando le piden la fórmula personal para haber llevado a cabo esta performance editorial de 137 títulos?
—Más que de una receta particular, creo se trata de la aplicación de principios universales, como: el trabajo constante y entusiasta/la perseverancia; – la claridad de los objetivos y en torno al modo de lograrlos; – la capacidad de adaptación a los cambios; – la voluntad y la disciplina; -las ganas, la pasión; la humildad o modestia en el cumplimiento de la labor en perfil bajo; sin aspavientos; y, por qué no decirlo, una cierta dosis de locura para honrar el compromiso en condiciones tan precarias.
En síntesis, montado en la conciencia de la resiliencia y en el respeto a autores, evaluadores y lectores y en el agradecimiento a los creadores cuyas obras adornan nuestras portadas.
Fotos cortesía de Alexis Romero Salazar
Alexis Blanco / El Barroco Cronista Cuántico
https://noticialdia.com/al-dia/la-revista-de-ciencias-sociales-espacio-abierto-publica-su-edicion-numero-128-en-sus-35-anos/
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