

La gobernadora del Chocó, Nubia Córdoba, ha sido una de las líderes políticas más visibles en la atención humanitaria tras el terremoto del 10 de agosto. Con el presidente De la Espriella han mostrado simpatía personal e ideas similares sobre el futuro del departamento.
En el Chocó, el presidente se ha impuesto la ambiciosa meta de no sólo reconstruir la región sino transformarla para sacarla de la pobreza. De la mano de los empresarios más ricos del país, De La Espriella ha hablado de un “Plan Marshall” que promete inversiones millonarias.
En entrevista con La Silla, la gobernadora Córdoba habla de la entrada en operación del Fondo Milagro, las muchas complejidades del gran reto en política pública que hoy tiene el Estado colombiano, y el avance de los proyectos apadrinados por los cacaos.
¿Qué piensa sobre el tiempo que tardó el Fondo Milagro para entrar en operación?
No creo que se haya demorado. Empezó dentro del plazo prudente para el inicio de la segunda fase de la atención de la emergencia. Casi todas las entidades públicas de nueva creación enfrentan una complejidad legal y reglamentaria.
Una manera distinta, lo cual no quiere decir que esta esté mal, habría sido apelar a las instituciones que ya existen, como la Unidad de Gestión del Riesgo o el Fondo Adaptación. Pero las emergencias tienen un tiempo de estabilización en el que se recaba la información, y sin plan de acción específico no se empieza a invertir. Yo, que he estado en tres emergencias más, le digo que estamos dentro de un plazo prudente.
No sé si la razón fue la desconfianza que se generó en el país hacia la Unidad por los ruidos de corrupción. Tal vez se quiso crear una entidad libre de esas dificultades, que diera más confianza al sector privado. Porque el fondo no recibe solo recursos públicos de Hacienda, sino también fondos privados muy importantes.
¿Y qué le parece que no haya representación de las autoridades locales en la Junta Directiva del Fondo Milagro?
Un poco depende de cuál sea la vocación del fondo.
Si es meramente temporal, si lo que busca es atender la emergencia en un plazo mediano y no pretende ninguna otra injerencia institucional en la Nación, pues está bien.
Si en cambio tiene la intención de proyectarse en el tiempo y hacer parte de la institucionalidad nacional, no sé si esa es la intención, se requiere de una reforma que permita la representación territorial.
Pero si hoy está previsto solamente para atender la emergencia, que todos podamos conocer públicamente la rendición de cuentas es incluso más importante que la conformación de la Junta.
El gobierno De la Espriella no ha dado muchos detalles sobre el funcionamiento concreto del Fondo Milagro. ¿Le han informado cómo va a funcionar?
El Fondo es una especie de sombrilla para reunir información de distintas fuentes de recursos disponibles para financiar las actividades formalmente reportadas por la Unidad de Gestión del Riesgo.
Un ejemplo es la demolición controlada por implosión de edificios grandes, que un alcalde solo no puede pagar. La alcaldía la solicita a través de la Unidad y el Fondo contrata a la empresa.
En el Fondo vamos a concurrir todos los que tenemos la obligación de hacerlo, en la medida de nuestra capacidad: las alcaldías, como primeras respondientes; las gobernaciones, como complementarias; la Nación, con mayor responsabilidad porque tiene mayor capacidad; las inversiones privadas; y una fuente muy importante, que es el de las aseguradoras.
¿Por qué las aseguradoras?
Hoy el país no sabe todo lo que deberían asumir las aseguradoras, algo que, por ley, no deberíamos asumir ninguno de nosotros.
Muchas pólizas incluyen el componente de demoliciones, y la mayoría de las aseguradoras no ha respondido ni a las instituciones tomadoras, ni a las autoridades territoriales, ni al gobierno nacional. Podríamos estar hablando de cerca del 40% de la atención de la emergencia en manos de seguros que, legalmente, tienen esa responsabilidad.
En nuestra reportería hemos identificado que algunos damnificados ni siquiera están censados en el Registro Único de Damnificados (RUD), clave para acceder a los beneficios del Estado. ¿Cómo lo van a solucionar?
Hay municipios mucho más robustos en sistemas de información y capacidad técnica, y otros con menos capacidad, o donde el volumen de la afectación fue tan alto que no alcanzaron a llegar a todos lados.
Eso casi siempre genera que se requiera una reapertura del RUD. Yo lo que veo es que en este momento tenemos una cantidad suficiente de requerimientos para que se pueda hacer una reapertura del RUD.
¿Qué es lo más urgente que debe empezar a financiar el Fondo?
Primero, las demoliciones. Arrancamos con el Ejército Nacional y el Batallón de Ingenieros en Quibdó. La gobernación cubre la operación y la alcaldía aporta combustible. Si no se demuele, no se puede reconstruir.
Pero las demoliciones complejas, como las de edificios, requieren empresas especializadas. Hemos pedido que el Fondo y la Unidad las contraten.
Segundo,un banco de materiales. Nosotros hemos creado una plataforma pública en la que reportamos todo lo recibido, en dinero y en especie, y las empresas donantes. Entregamos a los municipios, que son los que certifican a los damnificados. En dos convocatorias hemos entregado entre el 60 % y el 70 % de lo recibido. Las donaciones han bajado mucho: en el primer mes la gente tiene el sentimiento a flor de piel, pero con los meses se diluye la sensación de que la emergencia continúa.
Tercero, la vivienda. Hoy en Chocó hay unas 3.000 viviendas ofertadas, incluidas las de la Gobernación, las 500 casas de Argos y otros asociados, las que van a construir Camacol, Minuto de Dios y la Fundación de la Primera Dama en Quibdó, y las de otros cooperantes. Eso es más o menos el 50 % de lo que necesitamos: tenemos unas 7.000 por reconstruir.
Entiendo que han tenido problemas con la entrega de las casas prometidas por Argos.
Así es. La ley pide muchas exigencias para que se urbanice. Hay algunos decretos que permiten flexibilizar los tiempos, pero eso no quiere decir que no haya que cumplir lo que dice la norma.
Tenemos tres lugares completos donde Argos es el que va a urbanizar: Condoto, Unión Panamericana y Tadó. Allí hemos tenido que pasar por todas esas complejidades legales para hacer los cambios en el tema de los terrenos, y los alcaldes están corriendo con eso.
En el Chocó además tenemos dos dificultades graves: la talanquera del saneamiento de la propiedad de los predios y la talanquera de la mano de obra. En esta temporada, la gente está trabajando en minería, y una persona que trabaja en una mina en el Chocó gana hoy en una semana lo que ganaría, si acaso, en un mes de trabajo en construcción. La mano de obra disponible es muy poca.
Le quiero preguntar por un caso específico que La Silla visitó. El colegio del corregimiento de San Rafael El Dos. El vicepresidente prometió reconstruirlo. Pero sus directivos hoy están escépticos de que eso suceda.
Fue una de las instituciones seleccionadas por la Fundación Pies Descalzos (la fundación de Shakira). En la gobernación tenemos un modelo, una especie de paquetes de inversión, en el que los privados interesados —sobre todo en educación, donde el interés ha sido muy, muy alto— seleccionan las inversiones que van a hacer.
Pies Descalzos seleccionó siete instituciones educativas, entre ellas dos de Unión Panamericana, San Rafael El Dos y San Joaquín. Nuestra meta es que en enero todos los niños y jóvenes comiencen en presencialidad y en buenas condiciones.
El presidente no sólo prometió la reconstrucción sino una transformación ambiciosa del Chocó. Entre esos proyectos se incluyó la construcción del Malecón espejo en Quibdó. ¿Cómo va eso?
El malecón ya lo teníamos diseñado desde la Gobernación. Por eso pude postularlo ese día. Hoy los empresarios que decidieron financiarlo ya dijeron “aquí estoy”. La Fundación Santo Domingo es la articuladora: revisa los estudios y diseños, define el modelo de intervención, busca constructor y planifica el modelo económico de sostenibilidad.
Los anuncios del 7 de septiembre, en la visita de los empresarios, no parten de cero. El presidente y yo estamos de acuerdo en que esta reconstrucción no puede ser solo reponer 7.000 casas como sea, ni dejar al Chocó como estaba. Debe permitir una reactivación económica.
La gente no perdió bienes de interés social; perdió 20 o 30 años de trabajo, la herencia de sus hijos. Eso no se devuelve con una vivienda en condiciones básicas, sino con oportunidades económicas, y eso no es fácil en el Chocó.
¿Y eso pasa por el Fondo Milagro?
No. El encargado es el Ministerio de Comercio. Seguramente será a través de alguna fiducia que están diseñando entre el gobierno y los empresarios involucrados.
¿Y los demás proyectos prometidos por los cacaos cómo van?
Frente al tema de infraestructura, tuve una reunión reciente con la ministra de Transporte. Tampoco partimos de cero. Las vías Quibdó–Medellín y Quibdó–Pereira hoy tienen contratos de mantenimiento. El aeropuerto priorizado fue el de Bahía Solano: la gobernación entregó la tierra, con más de 31.000 millones de pesos, y falta que el gobierno nacional cumpla con una inversión de más de 70.000 millones, que lleva años parada y tiene un compromiso de terminación.
En la carretera hacia el Urabá la gobernación ya aportó 23 kilómetros y faltan 6; del lado de Antioquia faltan 14, que los empresarios antioqueños ya dijeron que harán por obras por impuestos.
En la vía al Baudó llevamos 26 kilómetros y faltan 19. A la vía al mar, Ánimas–Nuquí, le faltan consulta previa y licencia de la ANLA. Y con el gobierno nacional quedamos de impulsar al menos el tramo entre El Cairo y San José del Palmar, en la vía hacia el Valle.
En inversiones económicas, Nutresa (controlada por el Grupo Gilinski) estuvo en el departamento, se reunió con privados en Quibdó y visitará nuestras regiones para comprar directamente al campesinado plátano, banano, cacao y coco.
¿Y qué ha hecho la Fundación de la Primera Dama en la reconstrucción?
No me gustaría opinar mucho sobre esto, pero sé que ha estado muy presente en la construcción de viviendas en Quibdó. No recuerdo cuántas viviendas son. La Primera Dama vino a hacer el anuncio y tuvo una presencia muy importante en la primera fase de ayudas humanitarias.
https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-fondo-milagro-no-se-demoro-gobernadora-del-choco-nubia-cordoba/
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