En entrevista con ElSiglo.cl la candidata al regional metropolitano del Colegio de Profesores y Profesoras habló de los desafíos de los docentes en materia laboral y respecto a la unidad en el marco de la defensa de la Educación Pública. Repasó el futuro de las movilizaciones del Magisterio y las manifestaciones estudiantiles en el mundo.
Daniela Pizarro A. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 19/10/2026. Paulina Cartagena Vidal, es profesora de Historia y socióloga. Actualmente es la tesorera nacional del Colegio de Profesores y Profesoras de Chile. Y hoy asume un nuevo desafío como candidata de la Lista “Magisterio Unido” para el Regional Metropolitano, en el marco del proceso electoral del gremio que se realizará el miércoles 18 de noviembre.
¿Cómo enfrentas esta nueva candidatura ahora en el Colegio Metropolitano?
Lo enfrento con mucha responsabilidad, convicción y compromiso con las profesoras y los profesores de nuestra región. Mi trayectoria como dirigenta nacional y de todos los niveles del Colegio de Profesoras y Profesores y de la CUT me ha permitido conocer de cerca las necesidades de las comunidades educativas y las dificultades que enfrentamos día a día las y los profesores.
Creo que el Colegio Metropolitano debe ser una organización presente en los territorios, que escuche a las bases, fortalezca la organización sindical y tenga capacidad de incidencia frente a las autoridades. No basta con representar al profesorado; debemos construir colectivamente respuestas a sus problemas.
Asumo este desafío con la convicción de que necesitamos un Colegio más cercano, participativo, unido y movilizado, que defienda con fuerza los derechos laborales y la educación pública.
¿Cuáles son las primeras medidas que impulsarías desde la región?
Lo primero será fortalecer la organización desde las bases, recuperar la participación de las comunas y construir una agenda regional que responda a las necesidades reales del profesorado.
Impulsaría tres líneas prioritarias: primero, la defensa del trabajo docente: nadie “sobra” en la labor docente, las horas de trabajo y las condiciones laborales; segundo, el fortalecimiento de la Educación Pública, tanto en los establecimientos municipales como en los Servicios Locales de Educación Pública; y tercero, una mayor presencia del Colegio Metropolitano en cada territorio, promoviendo asambleas, encuentros y espacios permanentes de diálogo con las comunidades educativas.
También considero fundamental establecer una coordinación efectiva con los asistentes de la educación, los estudiantes, las organizaciones sindicales y otros actores sociales.
Necesitamos un Colegio Metropolitano que no funcione solamente desde sus oficinas, sino que esté en las escuelas, en los liceos y en las calles cuando sea necesario defender nuestros derechos.
Hace un mes caminaron hasta Valparaíso por los recortes a la Educación. ¿Seguirán las movilizaciones? ¿Cómo ven el período que viene?
Las movilizaciones son una herramienta legítima de las organizaciones sociales y gremiales y sindicales para defender derechos y exigir respuestas. Lo hemos dicho con claridad: la Educación Pública no puede transformarse en una variable de ajuste presupuestario.
Los recortes anunciados para el Presupuesto 2027 generan preocupación porque pueden traducirse en reducción de horas docentes, eventuales despidos, deterioro de las condiciones de enseñanza y menos recursos para responder a las necesidades de las comunidades educativas. Estas preocupaciones han sido planteadas públicamente por nuestro gremio durante la discusión presupuestaria.
Lo que viene será un período de mucha organización, diálogo y movilización. Esperamos que el Gobierno escuche a las comunidades educativas y abra espacios efectivos para discutir sus propuestas. Pero, si no existen respuestas concretas, las organizaciones tendremos que evaluar democráticamente los pasos a seguir.
Desde el Colegio de Profesoras y Profesores y la CUT defendemos el diálogo, pero el diálogo debe producir resultados. No podemos aceptar que las decisiones económicas se tomen sin considerar sus consecuencias sociales y laborales.
Nuestra posición es clara: no se puede defender la educación pública debilitando a quienes la sostienen todos los días.
Sigue la implementación de los SLEP ¿Qué pasa con aquello y qué se arriesga si se posterga?
La implementación de los Servicios Locales de Educación Pública constituye uno de los grandes desafíos del sistema educativo. La desmunicipalización debe significar una mejora efectiva de la educación pública, con mayor responsabilidad del Estado, financiamiento suficiente, mejores condiciones laborales y una administración capaz de responder a las necesidades de cada territorio.
Sin embargo, nos preocupa que el proceso se desarrolle bajo restricciones presupuestarias que puedan afectar las dotaciones docentes, la estabilidad laboral y el funcionamiento de los establecimientos.
En la discusión del Presupuesto 2027 se han planteado límites a las horas docentes financiadas por los SLEP, con posibles consecuencias sobre la contratación, la reposición de vacantes y la organización de los cursos.
Y se arriesga la estabilidad laboral de las y los colegas, la continuidad de los proyectos educativos y la posibilidad de entregar una educación de calidad. Si las decisiones se toman exclusivamente desde criterios financieros, podemos terminar afectando precisamente a las comunidades que más necesitan del apoyo del Estado.
Por eso, exigimos financiamiento suficiente, transparencia en la gestión, participación de las comunidades educativas y respeto por los derechos laborales adquiridos. La desmunicipalización no puede convertirse en un simple cambio de administrador. Debe ser una transformación que fortalezca la educación pública y garantice mejores condiciones para enseñar y aprender.
¿Cómo se está desarrollando la unidad del mundo de los trabajadores con el estudiantil, por ejemplo, en la última manifestación «Ni un peso menos para la educación»?
Valoro profundamente esa articulación, porque demuestra que la defensa de la educación pública no es una preocupación exclusiva del profesorado ni de los estudiantes. Es una causa que compromete a toda la sociedad.
La movilización del 1 de octubre y el encuentro entre organizaciones estudiantiles, sindicales y gremiales realizado el 15 de octubre expresaron la voluntad de distintos sectores de coordinarse frente a los recortes presupuestarios y defender los recursos destinados a la educación.
Desde mi responsabilidad en la CUT, creo que esta unidad es fundamental. Las y los estudiantes necesitan condiciones dignas para aprender, y las trabajadoras y los trabajadores necesitamos condiciones dignas para enseñar y desarrollar nuestras labores.
No podemos separar ambas demandas, porque forman parte de una misma realidad. Cuando se reducen recursos para la educación, las consecuencias recaen sobre las comunidades educativas, las familias y quienes trabajan en el sistema.
El desafío ahora es transformar esa unidad en una coordinación permanente, con objetivos compartidos, propuestas concretas y capacidad de movilización. La unidad entre estudiantes y trabajadores es fundamental para defender la educación como un derecho social y no como un gasto que se puede recortar.
Varios países de Europa también están movilizados por la educación. ¿Cómo ves esos procesos?
Creo que es importante observar lo que ocurre en otros países, porque la defensa de la educación pública y de los derechos de quienes trabajan en ella es una preocupación que trasciende nuestras fronteras.
Por ejemplo, en Madrid, durante octubre de 2026, docentes se han movilizado para exigir mejoras salariales, reducción del número de estudiantes por aula y mejores condiciones educativas. También se han registrado protestas estudiantiles en Bélgica relacionadas con los costos y el acceso a la educación superior. Aunque cada país tiene su propia realidad, existen preocupaciones comunes sobre el financiamiento, las condiciones de enseñanza y las oportunidades educativas.
Estos procesos nos muestran la importancia de que las organizaciones sindicales y estudiantiles tengan capacidad de organizarse, plantear propuestas y defender los derechos conquistados.
En Chile debemos aprender de esas experiencias, sin perder de vista nuestra propia realidad. Tenemos desafíos importantes en materia de financiamiento, infraestructura, convivencia escolar, condiciones laborales y fortalecimiento de la educación pública.
Desde el movimiento sindical, nuestra tarea es defender los derechos de las trabajadoras y los trabajadores, pero también contribuir a construir un sistema educativo que garantice oportunidades para todas y todos. La educación pública es un derecho social y una responsabilidad del Estado. Defenderla requiere organización, unidad y compromiso, tanto en Chile como en el resto del mundo.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Milei en Neuquén: “Es una pelotudez que la gente no llega a fin de mes ¿Cómo viven diez días sin comer?”
- ★Ecuador — Crédito: ¿una oportunidad para crecer o una decisión que exige planificación?
- ★Moctezuma Bautista deja su cargo en la Coordinación Nacional de Becas Bienestar en Tlaxcala
- ★Italia elogia la organización de los World Skate Games y anuncia interés en crear una academia mundial en Asunción
- ★Saiba quem assinou o pedido para abertura de CPI de Luchsinger




















