
A menos de siete semanas del evento más significativo en la historia del Mercosur —la Cumbre presidencial que coincidirá con el 35.º aniversario de la firma del Tratado de Asunción en julio de 2026— la capital paraguaya está completando los preparativos logísticos, protocolares y de seguridad para recibir a los presidentes de los cinco países miembros y a los líderes de los estados asociados del bloque. La elección de Asunción como sede de esta cumbre histórica no es solo una cuestión de rotación de la Presidencia Pro Tempore: tiene una dimensión simbólica de primer orden, porque fue en esa misma ciudad —en el Banco Central del Paraguay— donde los presidentes fundadores firmaron el Tratado de Asunción el 26 de marzo de 1991. Treinta y cinco años después, el bloque que nació en las salas de ese edificio regresa a Asunción para celebrar el mayor logro de su historia —el acuerdo con la Unión Europea— y para definir los próximos capítulos de un proyecto que ya es reconocido como uno de los más exitosos de la historia de la integración latinoamericana.
La Presidencia Pro Tempore del Paraguay informó sobre las actividades previstas en el marco de la próxima Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados, ocasión en la que también se conmemorarán los 35 años de la firma del histórico Tratado de Asunción, reafirmando su compromiso con el fortalecimiento del proceso de integración y la consolidación de un MERCOSUR cada vez más dinámico, eficiente y orientado a resultados concretos para sus ciudadanos. El comunicado oficial del Mercosur que describe la Cumbre como una oportunidad para «reafirmar el compromiso con el fortalecimiento de la integración» tiene, en el contexto actual del bloque, una urgencia que va más allá del lenguaje ceremonial habitual. La Cumbre de julio tendrá que abordar temas políticamente complejos que ninguna reunión técnica ha podido resolver: la distribución de las cuotas de carne bajo el acuerdo con la UE, el presupuesto del FOCEM 2, la solicitud de Colombia y Venezuela para integrarse como miembros plenos, y la coherencia del bloque frente al acuerdo bilateral Argentina-EEUU. Para cada uno de esos temas, solo el nivel presidencial tiene la autoridad política y el capital institucional necesario para tomar decisiones que sean aceptadas por todos los socios. Commission Européenne en Espagne
El significado histórico del 35.º aniversario es inseparable del contexto en que se celebra. En 1991, el Mercosur nació en un momento de transición democrática, de apertura económica post-dictadura y de optimismo regional sobre las posibilidades de la integración como motor del desarrollo. En 2026, el bloque celebra su cumpleaños en un contexto igualmente transformador: el mayor acuerdo comercial de su historia está en vigor, el mundo se está reorganizando geopolíticamente a velocidades que no se veían desde el fin de la Guerra Fría, y América del Sur está siendo reconocida como una región estratégica por potencias de los cuatro continentes que necesitan sus recursos naturales, sus alimentos y sus minerales críticos. El Mercosur de 35 años no es el mismo bloque que firmó el Tratado de Asunción en 1991: es un actor global más maduro, más conectado y más consciente de su potencial, que celebra su aniversario en el mejor momento de su historia.
La agenda específica de la Cumbre todavía está siendo elaborada por los cancilleres y los equipos técnicos de los cinco países, pero los temas que los analistas y funcionarios señalan como prioritarios incluyen: primero, la aprobación del presupuesto definitivo del FOCEM 2 para el período 2026–2035, el mecanismo de solidaridad financiera que ha financiado obras en Paraguay, Uruguay, Argentina y Brasil durante dos décadas; segundo, una decisión de principio sobre los criterios para el tratamiento de las solicitudes de adhesión de Colombia y Venezuela; tercero, la aprobación del plan de implementación del Plan Estratégico de Comunicación 2026–2027; y cuarto, un mandato político claro para los negociadores del TLC con Canadá con miras a la firma antes de septiembre. La Comisión de Comercio del MERCOSUR (CCM) encerró su 218.ª reunión ordinaria con resultados estratégicos en las áreas de integración, facilitación del comercio y coordinación regional, bajo la Presidencia Pro Tempore del Paraguay. Esta cadencia de reuniones preparatorias —GMC, CCM, CRPM— muestra que la maquinaria institucional del bloque está funcionando con la intensidad que el momento histórico exige. Commission Européenne en Espagne
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Periodista prensa mercosur
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