
El portal O Presente Rural — una de las publicaciones agropecuarias más leídas del interior de Brasil, con presencia especial en Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Goiás — publicó esta semana un análisis que pone el foco en el segmento más numeroso y más vulnerable del agronegocio del Mercosur ante el acuerdo con la UE: las pequeñas propiedades rurales, que en Brasil representan más del 70% del total de los establecimientos agropecuarios registrados y que producen una fracción significativa de los alimentos que abastecen el mercado interno y parte de los commodities que se exportan. Entre los impactos inmediatos del acuerdo está la ampliación de cuotas para productos como carne bovina, aves, azúcar, arroz y miel, que podrán entrar en la Unión Europea con tarifas reducidas. Sin embargo, esas concesiones vienen acompañadas de mecanismos de protección a los productores europeos, como cláusulas de salvaguarda. Eso significa que ante un aumento brusco de exportaciones brasileñas, la UE podrá suspender beneficios tarifarios, lo que genera incertidumbre comercial para productores.
Para los pequeños productores del interior brasileño, el acuerdo con la UE tiene una geometría de oportunidades y riesgos que es muy diferente de la que enfrentan las grandes empresas exportadoras. La oportunidad está en los productos de nicho de alta calidad: la miel orgánica de pequeñas colmenas del Cerrado, el café de especialidad de microlotes de montaña, la carne bovina de criaderos de pasto certificados con bienestar animal verificado, el vino artesanal de las colinas del Rio Grande do Sul. Todos estos productos tienen en Europa un mercado dispuesto a pagar sobreprecios por origen verificado, sostenibilidad y autenticidad que las grandes commodities no capturan. El pequeño productor que logra certificar su producción, contar su historia y conectar con importadores europeos especializados puede obtener márgenes de rentabilidad que ningún precio spot de soja o de carne en el mercado internacional puede igualar. Esa es la promesa real del acuerdo Mercosur-UE para la agricultura familiar y las pequeñas propiedades rurales: no más volumen de los mismos productos, sino mayor valor de productos diferenciados.
El riesgo para los pequeños productores está en la competencia de importaciones europeas que el acuerdo también genera en el mercado doméstico brasileño. Los vinos europeos que llegarán con aranceles progresivamente reducidos competirán con los vinos de Bento Gonçalves y del Vale do São Francisco. Los quesos europeos — que pagan actualmente aranceles de hasta el 27% — se volverán más accesibles para los consumidores brasileños, compitiendo con la producción artesanal de queijo minas. Para los productores de esos segmentos que dependen de la protección arancelaria para ser competitivos en su propio mercado, el acuerdo con la UE tiene una cara adversa que ninguna declaración oficial está comunicando con la claridad que los productores merecen. La SENAR — el Servicio Nacional de Aprendizagem Rural de Brasil — lanzó esta semana un programa de capacitación gratuito para pequeños productores sobre las oportunidades y los riesgos del acuerdo con la UE, que estará disponible en todas las filiales estaduales del organismo y que el Mercosur debería replicar a nivel regional para garantizar que los beneficios del acuerdo alcancen a los que más los necesitan.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Periodista prensa mercosur
- ★Brasil: paciente com câncer incurável recebe terapia CAR-T de até R$ 4 milhões após decisão judicial
- ★Ecuador: desde Lenín Moreno hasta Daniel Noboa, una crisis de seguridad que sigue sin encontrar una salida definitiva
- ★Argentina: Matías Sotomayor llevó a Calingasta una agenda de producción, tecnología y cooperación regional
- ★Paraguay: ¿la crisis del turismo explica la reestructuración de Senatur? El Gobierno prepara la fusión con el MIC tras tres cambios de conducción
- ★Brasil: acuerdo Mercosur-EFTA prepara nueva etapa comercial con Noruega desde noviembre

