
Un solo litro de aceite de cocina usado puede contaminar hasta 1.000 litros de agua, según advierte Veolia. Además de afectar ríos y quebradas, las grasas provocan taponamientos en las redes de alcantarillado y aumentan los costos de tratamiento de aguas residuales. En Tunja hay tres puntos donde los ciudadanos pueden entregar este residuo para su aprovechamiento.
Arrojar por el lavaplatos el aceite que queda después de freír unas papas, preparar carne o cocinar cualquier alimento parece una práctica inofensiva, pero sus consecuencias pueden ser mucho más graves de lo que se piensa.
Un solo litro de aceite de cocina usado tiene el potencial de contaminar hasta 1.000 litros de agua, según la advertencia que Veolia Aguas de Tunja está haciendo a los ciudadanos para promover un manejo responsable de este residuo.
La empresa aprovechó el Foro Ambiental Municipal, denominado «Por un territorio diverso y sustentable», para llamar la atención sobre una práctica frecuente en los hogares y establecimientos comerciales que puede causar daños ambientales y problemas en las redes de alcantarillado.
Cuando el aceite llega a los ríos y quebradas, puede formar una película sobre la superficie del agua que dificulta el intercambio de oxígeno y afecta a los organismos acuáticos. También puede alterar las condiciones del suelo y contribuir a la contaminación de fuentes hídricas.
Pero el problema no termina allí. Cuando las grasas ingresan al alcantarillado, pueden acumularse y adherirse a las paredes de las tuberías, especialmente al mezclarse con otros residuos. Con el tiempo, estas acumulaciones provocan obstrucciones, desbordamientos de aguas residuales y daños en las redes.
Además, retirar las grasas durante el tratamiento de las aguas residuales implica mayores dificultades técnicas y costos operativos para los sistemas de saneamiento.
Por eso, Veolia está promoviendo entre los habitantes de Tunja una práctica sencilla que comienza en la cocina: recoger el aceite usado en lugar de arrojarlo por el lavaplatos, el sifón o cualquier otro desagüe.
El procedimiento consiste en dejar enfriar completamente el aceite después de utilizarlo, pasarlo por un colador para retirar los restos de alimentos y depositarlo, con ayuda de un embudo, en una botella plástica limpia y seca. Una vez llena, debe cerrarse bien y llevarse a un punto de recolección.
En Tunja, la empresa señala que los ciudadanos pueden entregar este residuo en tres lugares: la sede de Veolia en Plaza Real, la Alcaldía Mayor de Tunja y Corpoboyacá.
El aceite recolectado puede ser aprovechado mediante procesos industriales para fabricar productos como biodiésel, jabones y resinas, evitando que termine en las redes de alcantarillado o en las fuentes hídricas.
La iniciativa forma parte de las actividades de educación ambiental que Veolia desarrolla en la ciudad y busca que tanto los hogares como los restaurantes y demás establecimientos comerciales adopten prácticas responsables para disponer de este tipo de residuos.
La recomendación es sencilla: el aceite que ya no sirve para cocinar no debe terminar en el lavaplatos. Recogerlo en una botella y entregarlo para su reciclaje puede evitar problemas ambientales y contribuir al cuidado de las redes de alcantarillado de Tunja.
https://eldiarioboyaca.com/que-pasa-cuando-usted-arroja-el-aceite-de-cocina-por-el-lavaplatos-veolia-lanza-advertencia-en-tunja/
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Se concretarán exposiciones y talleres gratuitos por el Día Mundial del Origami
- ★Othar recibió a alumnos de quinto grado del Liceo Militar General Roca
- ★Estudiantes de la Escuela Municipal participaron de un taller de RCP
- ★Chubut fortalece la planificación preventiva ante el fenómeno de “El Niño” en la Comarca Andina
- ★Siete detenidos por autos mellizos tras la estafa del “medico trucho”



















