
Adelanto electoral en España, el 29N definirá el rumbo de los lazos con Latinoamérica.
La llamada a las urnas, tras el traspiés del Ejecutivo con los decretos de vivienda en el Congreso, inaugura una etapa de dudas para la migración, el pacto UEMERCOSUR y la cumbre iberoamericana de Madrid.
El 5 de octubre el Congreso rechazó la convalidación de los dos decretos ley del gobierno de Pedro Sánchez sobre la crisis habitacional, provocando así que se convoquen elecciones generales anticipadas el 29 de noviembre. Tal decisión abre un periodo de incertidumbre política la cual tendrá implicaciones directas en la política migratoria, el progreso del acuerdo UEMERCOSUR, la cumbre iberoamericana de Madrid y, en general, el conjunto de las relaciones entre España y América Latina y el Caribe, un momento realmente delicado para la región.
La derrota del gobierno en el Congreso se produjo por la negativa del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos a apoyar los decretos, pues ellos consideran insuficientes las medidas de limitación de alquileres en zonas tensionadas. El Partido Popular junto a Vox ya habían anunciado su rechazo, y sumando las abstenciones de Podemos y los socios minoritarios de la coalición gubernamental bastó para derribar los decretos. Pedro Sánchez, quien advirtió que la caída de tales decretos provocaría el llamado a elecciones, anunció esa misma tarde la disolución de las Cortes y la convocatoria electoral para el 29 de noviembre.
El proceso electoral llega en un momento bastante sensible para las relaciones que España tiene con América Latina. La XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid está fijada para el 4 y 5 de noviembre, apenas tres semanas antes de los comicios, lo cual obligará al Gobierno a celebrar el evento en plena campaña electoral. Pese a que el Ejecutivo asegura que la cumbre se realizará con normalidad y que los acuerdos están casi cerrados, la realidad es que la debilidad política de Sánchez condiciona su capacidad de liderazgo en dicho foro y limita las posibilidades de lograr acuerdos ambiciosos que requiera compromiso presupuestario. Tres modelos en competencia
Las posturas que mantienen los partidos principales sobre el vínculo con Latinoamérica son bastante distintas, y el desenlace del 29N traerá consecuencias reales para la zona. El Partido Popular lidera los sondeos con una intención de voto cercana al 32 por ciento y propone un cambio radical en la política exterior española, buscando sintonizar más con gobiernos de derecha como Argentina de Milei, Ecuador de Noboa o El Salvador de Bukele. Si llegan a ganar, han anunciado revisar la política migratoria del Gobierno Sánchez endureciendo requisitos para la regularización y poniendo límites al acceso a la nacionalidad. Además, el PP se ha mostrado más severo frente al régimen cubano y con Nicolás Maduro en Venezuela, exigiendo mayores condiciones para la cooperación con La Habana y aplicando nuevas sanciones sobre Caracas. Vox, a quienes los sondeos ubican cerca del 15 por ciento de los votos, endureció sus posturas proponiendo suspender la cooperación con Cuba y Venezuela. Plantean también la expulsión de embajadores junto a una derogación inmediata del proceso de regularización migratoria. El partido liderado por Santiago Abascal ha convertido la lucha contra el modelo cubanovenezolano en uno de sus ejes principales, haciendo referencias constantes a la situación de los presos políticos y a la diáspora en España, a la cual le promete un estatuto de protección reforzada.
El PSOE defiende por su lado la continuidad de la política exterior ejecutada por el Gobierno Sánchez. Apuestan al diálogo con todos los gobiernos regionales sin importar su signo ideológico, mantienen el proceso de regularización migratoria y busca impulsar el acuerdo UEMERCOSUR, además de promover la apertura democrática mediante la cooperación con Cuba y Venezuela.
Pedro Sánchez convirtió la cumbre iberoamericana en Madrid en un evento clave de su recta final, buscando así demostrar su liderazgo internacional y la importancia de España como nexo entre Europa y Latinoamérica. Sumar, su socio de gobierno, coincide plenamente aunque ellos priorizan la cooperación educativa y cultural.
El voto latinoamericano
La relevancia electoral de la comunidad latinoamericana en nuestro país creció mucho estos años. Según datos del INE, residen en España más de 2,8 millones de nacidos en Latinoamérica, de los cuales unos 1,4 millones ya tienen la nacionalidad española y pueden votar. Las colonias más grandes son la colombiana con 700.000 personas, seguida de la venezolana 580.000, argentina 470.000, ecuatoriana 390.000 y peruana 310.000. Ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga concentran la mayoría de este censo, convirtiéndose ellos en plazas decisivas para definir el resultado.
Los partidos desarrollan estrategias puntuales para captar este voto. El PSOE organizó eventos junto a dirigentes latinoamericanos cercanos como Gabriel Boric de Chile, Gustavo Petro de Colombia o Lula da Silva de Brasil y además difundió cuñas en radios y redes, destacando sus medidas de regularización y mejora en servicios públicos para los nuevos residentes. El Partido Popular optó por un mensaje bastante más ambivalente, mezclando la crítica a la política migratoria del Gobierno con guiños hacia clases medias profesionales latinoamericanas, a quienes les promete bajadas fiscales y facilidad para emprender. Por su parte Vox centró su discurso en la lucha contra la delincuencia asociada a la inmigración, un mensaje que resultó muy eficaz entre los sectores más conservadores del electorado español pero les resta apoyo entre votantes de origen latinoamericano.
Implicaciones para el MERCOSUR y la cumbre.
El resultado del 29N tendrá también unas implicaciones directas sobre el desarrollo del Acuerdo UEMERCOSUR. Un hipotético gobierno del Partido Popular junto a Vox podría exigir revisar las salvaguardias agroalimentarias y endurecer los capítulos sobre desarrollo sostenible, poniendo el foco en la deforestación amazónica brasileña. Tradicionalmente el PP es más sensible a los reclamos de sectores como carne o arroz, por lo que presionarían a la Comisión Europea para ampliar los contingentes arancelarios y reforzar la defensa comercial. Pese a esto, los expertos descartan romper el acuerdo, el cual está en fase provisional y dar marcha atrás resultaría costoso para los vínculos entre UE y Latinoamérica. La cumbre iberoamericana de Madrid se celebra así en un clima de absoluta incertidumbre política. Delegaciones latinoamericanas han expresado en privado sus dudas, temiendo que Sánchez llegue a la cita bastante debilitado y sin capacidad de cerrar acuerdos importantes. Andrés Allamand, secretario general Iberoamericano, ha estado trabajando estas semanas para asegurar la normalidad de la cumbre, buscando cerrar textos antes de empezar y así evitar que el ambiente electoral de España afecte al foro. La reunión ministerial en Alicante de este 21 y 22 de octubre funciona como el último ensayo previo a la cita de los jefes de Estado.
Independientemente del resultado del 29N, lo que se pone en juego con las relaciones entre España y América Latina es la propia continuidad del modelo bilateral construido durante las pasadas cuatro décadas. La comunidad iberoamericana, la cual nació en 1991 mediante la cumbre de Guadalajara, fueron uno de los instrumentos mas eficaces para la diplomacia española, aunque hoy enfrentan un escenario de fragmentación política y económica bastante creciente. La victoria de líderes como Milei en Argentina, Bukele en El Salvador o Noboa en Ecuador, sumado al endurecimiento del régimen de Maduro en Venezuela junto a la persistente crisis en Cuba, ha erosionado los consensos que sostenían el espacio iberoamericano. Lo que pase en las elecciones del 29 de noviembre va a definir mucho que tan capaz sea España para seguir siendo un puente entre Europa y América Latina en los años que vienen.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















