
España intensifica su cooperación con Cuba al dar inicio al Mes de Europa en La Habana.
La AECID sostiene una de sus sedes más operativas en territorio habanero, donde gestiona ayuda humanitaria; entre ello paneles solares destinados a escuelas y clínicas además de víveres para 5000 ciudadanos.
Desde el 22 de octubre hasta el 22 de noviembre La Habana acoge la primera edición del Mes de Europa en la isla. Es una iniciativa conjunta entre la delegación europea y los estados miembros la cual abarca conciertos, muestras de cine, ferias culinarias, exposiciones y debates académicos. España, como aliado histórico y máximo cooperante del viejo continente, asume un rol protagónico en este programa que sucede durante una etapa delicada para la economía cubana tras la severa crisis energética del verano.
La Oficina de la Cooperación Española en La Habana, que depende funcionalmente de la AECID y opera desde 1988, tiene en la capital cubana uno de sus mayores despliegues. Superando los 35 millones de euros para 2026, la cooperación española en Cuba se centra en tres pilares: reforzar capacidades institucionales y gestión pública, impulsar la transición agroecológica junto a la seguridad alimentaria, además de promover la equidad social vía salud, género y educación. La OCE, asimismo, coordina una red conformada por 14 ONG y organismos españoles que mantienen presencia estable allá.
El segundo paquete de ayuda humanitaria anunciado por el Gobierno de España en marzo de 2026, con 3,5 millones de euros, resultó ser uno de los instrumentos más visibles de la colaboración bilateral durante el último año. La AECID distribuyó alimentos básicos, como arroz, frijoles, aceite o leche en polvo, a 5000 personas en situación de vulnerabilidad; dando prioridad a mayores, madres cabeza de familia y también menores en desamparo. Sumado al auxilio alimenticio, el paquete abarca la instalación de paneles solares en 24 escuelas rurales y 12 centros de salud dentro de las provincias orientales, zonas donde los apagones golpeó de forma muy severa la prestación de los servicios básicos.
Reordenamiento de deuda y cooperación financiera
Más allá de la ayuda humanitaria, España desempeñó un papel importante en la cooperación financiera con Cuba. El gobierno español gestionó durante 2025 un proceso de reestructuración sobre parte de la deuda bilateral cubana, valuada cerca de 1800 millones de euros, lo cual permitió aliviar la presión en las arcas de La Habana y abrir un margen para las nuevas operaciones comerciales. La reestructuración, formalizada mediante un acuerdo firmado en julio del 2025, contempla convertir parte de la deuda en inversiones para proyectos de desarrollo sostenible, fundamentalmente en sectores como energías renovables, gestión del agua y biodiversidad. La ayuda financiera de España hacia Cuba está integrada dentro del esquema general de la Unión Europea, la cual sostiene un Diálogo Político y de Cooperación desde hace ya tiempo, intensificando recientemente sus vínculos económicos. La delegación europea en La Habana multiplicó las reuniones con funcionarios locales para organizar apoyos a las reformas impulsadas por Miguel Díaz Canel, poniendo foco especial en el comercio exterior, la banca y las pyMEs privadas. Con la inauguración del Mes de Europa este jueves, los organizadores buscan que sirva como una vitrina para dicha cooperación, funcionando como un punto de encuentro entre instituciones europeas y la sociedad civil cubana.
Un vinculo complejo aunque estable.
Históricamente, el nexo entre Cuba y España resulta complicado, estando marcado por raíces familiares y culturales profundas, pero sufriendo tensiones políticas recurrentes. España sostiene una postura de diálogo crítico ante el gobierno de Cuba. Aunque condena las violaciones de derechos humanos y esas restricciones a libertades políticas, el país rechaza el embargo estadounidense. Defienden que el diálogo es la única vía viable para avanzar hacia una apertura democrática.
Esa postura, criticada tanto por el exilio cubano en España como por sectores del PP y Vox, ha sido sostenida con matices por todos los gobiernos españoles desde la transición, ya sean del PSOE o del PP.
La presencia española en la isla es muy visible sobre todo en el ámbito cultural. El Centro Cultural de España en La Habana, gestionado por la AECID, funciona como uno de los centros extranjeros más activos de toda la capital cubana. Su programación anual incluye más de 200 actividades, entre ellas: exposiciones de arte contemporáneo, ciclos de cine, conciertos, presentaciones de libros y talleres de creación. El CCEH a sido especialmente activo en apoyar a la escena independiente cubana, ofreciéndole espacios y recursos a artistas, escritores y cineastas que encuentran dificultades para difundir su trabajo en los circuitos institucionales de la isla.
Dentro del ámbito educativo, España mantiene en La Habana uno de sus dos centros educativos en el exterior —el otro está en Rabat—: el Colegio Español de La Habana. Este centro imparte educación infantil, primaria y secundaria siguiendo el currículo español, contando con unos 1. 200 estudiantes son los que asisten, mayormente hijos de españoles viviendo en la isla junto a familias cubanas con lazos profesionales con España. Fundado en 1986, el centro experimentó un crecimiento constante en la demanda últimamente, lo que refleja esa mayor presencia española y el atractivo que genera nuestro sistema educativo para las clases media y alta cubanas.
Momentos cruciales para la economía cubana
El Mes de Europa arribó en un periodo muy complejo para la economía de Cuba. La crisis de energía veraniega, con apagones que alcanzaron las 18 horas en ciertas provincias, deterioró rápidamente la calidad de vida y reavivó tensiones sociales. El gobierno cubano ha implementado paquetes de ajustes; esto incluye el aumento en tarifas eléctricas, la liberalización parcial en precios de combustibles y se abren nuevos espacios para la inversión extranjera, más que nada en sectores como el turismo, energía o la agricultura. España resulta uno de los estados que obtendría ventajas de tales medidas, puesto que cuenta con firmas nacionales en los ramos del turismo —Meliá, Iberostar, Valiant— así como de la energía —Iberdrola, Naturg.
Aun así, la colaboración española con Cuba se topa con un desafío profundo: lograr que los proyectos emprendidos se sostengan a medio plazo. Varios programas de la AECID, más que nada los referidos a infraestructuras y equipamientos, tropiezan con la dificultad de asegurar que las instituciones cubanas den mantenimiento y continuidad, pues ellas están limitadas por la falta crónica de recursos. Con el fin de paliar este problema, la OCE promovió hace unos años un enfoque centrado en transferir capacidades y trabajar conjunto con organismos cubanos, en vez de la simple entrega de equipamientos.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















