
Mambrú se fue a la guerra,
¡qué dolor, qué dolor, qué pena!
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá.
Do-re-mi, do-re-fa,
no sé cuándo vendrá.
Si vendrá por la Pascua,
¡qué dolor, qué dolor, qué gracia!
si vendrá por la Pascua
o por la Trinidad.
Do-re-mi, do-re-fa,
o por la Trinidad.
La Trinidad se pasa,
¡qué dolor, qué dolor, qué guasa!
la Trinidad se pasa.
Mambrú no viene ya.
Do-re-mi, do-re-fa,
Mambrú no viene ya.
Alex Saab se declara culpable ante la justicia de los EEUU de conspiración para lavado de activos, su amigo y defensor estrella, experto en darle soporte a lo vergonzoso y lo indefendible, haciendo alarde de su cinismo, no sólo negó los abusos y delitos de Saab, sino que, además, amenazó con demandas y persecución jurídica a la, por entonces, fiscal general de Venezuela. Hoy el delincuente Colombo venezolano ofrece a la justicia de los EEUU colaborar, contar todo lo que sabe y devolver una buena tajada de millones de dólares que obtuvo de su emprendimiento criminal con el hambre del hermano pueblo.
Para los EEUU será un delincuente, un presidiario y un colaborador de la justicia. Su amigo, el rolo corroncho gringo italiano, seguirá siendo “Presidente de la república de Colombia” … De razón nos miran como nos miran y nos desprecian como lo hacen. Un pueblo que elige corruptos, criminales y manipuladores de la justicia no es víctima…
Y mientras su amigo Alex confiesa y se prepara para convertirse en testigo estrella de la justicia gringa, de seguro que en contra de Maduro y su esposa y de todos esos abelarditos que sacaron tajada de la corrupción del régimen venezolano, el felino presidente se disfraza de Mambrú y luego de provocar hasta el cansancio a los delincuentes con los que alguna vez en Ralito buscó intermediar y hacer tratos, se marcha rodeado de un poderoso operativo de seguridad para garantizar su propia integridad hacia la hoy atormentada y casi vacía ciudad de Santa Marta, donde desde ayer se libra una verdadera asonada protagonizada por los otrora “Pachenca”, hoy presuntos defensores de la sierra, un grupo paramilitar asentado por las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta con una historia truculenta de chantajes, asesinatos , abusos, intimidaciones, manejo de todos los negocios turbios de la zona.
“En el gobierno del Tigre, maúlla el felino, los delincuentes no podrán hacer paros armados”. Se muestra caminando por la ciudad, rodeado de guardaespaldas, ejército, policía y cuanto uniformado hay, armado él también hasta los dientes con una Glock 9 mm, más grande que su cadera.
Mañana o pasado mañana se irá con su comitiva y su show de guerrero de mentiras, si es que no se marchó ya, dejando a la ciudad en medio del temor y la incertidumbre, el turismo espantado, las autodefensas alebrestadas y el ejército desplegado especialmente en los barrios pudientes de la ciudad.
Porque, cada día que pasa está más claro que Abelardo Mambrú y sus nadies de élite están tan a la derecha del espectro político que hasta se atreven a difundir la especie de que, comparado con ellos, Álvaro Uribe es un socialista.
No puede sonar gracioso, suena realmente tenebroso: ¿En manos de quienes quedó Colombia?
Son retrógrados en grado sumo, confesionales, elitistas, repugnantemente patriarcales, desvergonzadamente racistas y tienen un enorme apego por la tierra y por cumplir a cabalidad los designios del déspota delirante del norte.
Apelan a la mentira sin rubor alguno y la repiten y repiten como una letanía, tienen millones de bots de su parte que magnifican y difunden con obsceno desparpajo y flagrante impunidad sus fabulaciones.
Se creen del “jet set”, viven a ratos entre nosotros, esta gleba de bárbaros cafres patirrajados, y, en gran parte de su precioso tiempo, en sus propiedades en Miami y otros centros de poder, donde se codean con gente de su alcurnia: Exitosos empresarios de alcaloides, deforestadores, dueños de capitales golondrina y de fondes pensionales, especuladores en bolsa, ejecutores de contratos sastre y extractores codiciosos de recursos de esos shitty countries que tantos desagradables inmigrantes pobres producen.
Concentran miles de millones de recursos financieros, minas, tierras, son dueños de ejércitos que cuidan de ellos y de sus intereses a distancia. Son impermeables a la solidaridad, la justicia social y la empatía, eso para ellos son vainas de esa izquierda inmoral que cuestiona su sagrado y excluyente derecho de amos indiscutibles del mundo por la gracia de Cristo Rey.
Bienvenidos seamos todos a ese pasado feudal que aguardaba ansioso que pasaran los años de vacas desnutridas del progresismo. Bienvenidos a la Colombia pacata y rezandera, al gobierno de los “nadies” que siempre han sido los mismos. ¿Por qué molestamos tanto si siempre ha habido pobres y siempre élites?
Que los dejen en paz mientras los subhumanos cafres se matan en guerras inútiles, ese es su único vínculo con la paz.
¡Dejen de hacer ruido y apaguen la luz!
¡Firmes por la patria milagro y que viva Cristo Rey!
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MECOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

