
El Acuerdo UE-MERCOSUR completa seis meses de aplicación provisional dejando un sabor agridulce.
España resulta uno de los mayores beneficiados del pacto comercial interino al ahorrarse cerca de 500 millones de euros anuales pero diversos sectores sensibles siguen alerta.
Medio año tras la puesta en marcha de la aplicación provisional del Acuerdo Comercial Interino entre la Unión Europea y MERCOSUR este pasado 1 de mayo el saldo del tratado más ambicioso que firmo la UE en dos décadas es ciertamente agridulce. Mientras los exportadores españoles festejan un ahorro arancelario calculado en 500 millones de euros al año los productores agroalimentarios más sensibles permanecen en alerta debido al crecimiento de las importaciones sobre carne y azúcar sudamericanas. Tras 26 años de tensas negociaciones, este acuerdo se firmó definitivamente en diciembre de 2024. Establece una estructura jurídica con dos instrumentos separados: el Acuerdo Comercial Interino o ITA, que se aplica provisionalmente desde el 1 de mayo de 2026. Este incluye temas sobre reducción arancelaria, acceso a servicios o contratación pública. Por otro lado, está el Acuerdo de Asociación, conocido como EMPA; es más amplio, integra el diálogo político y cooperación, pero su ratificación por todos los Estados miembros será un proceso bastante largo y complejo. España ha sido unos de los principales valedores desde el principio, además de ser un país muy beneficiado por su entrada.
Los datos que maneja el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa reflejan bien la magnitud del tratado. El MERCOSUR liberalizará el 91% de sus importaciones desde la UE mientras que la UE liberaliza el 92% de las importaciones que vienen del MERCOSUR. El ahorro arancelario anual estimado para las exportaciones europeas sube a 4. Calculan unos 000 millones de euros, de los cuales alrededor de 500 millones serán para España, segun los datos oficiales. Representa este bloque sudamericano, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay —sumando a Bolivia en proceso de entrada—, un mercado de 273 millones de consumidores con una protección comercial muy alta, transformando el acuerdo en una oportunidad estrategica para las firmas europeas.
Sectores que ganan en España.
Destacan sectores muy beneficiados por el acuerdo en el caso español, sobre todo el agroalimentario —en especial el vino, aceite de oliva, lacteos y derivados del cerdo—, el automotor, maquinaria, farmaceuticos, servicios financieros y tambien la tecnologia de informacion. La eliminación de aranceles gradual que alcanzaba aveces el 35 por ciento abre oportunidades unicas para exportar desde España, las cuales sufrian mucho antes por las barreras sudamericanas. Ademas, el acuerdo protege 59 indicaciones geograficas españolas, donde aparecen nombres emblematicos como Rioja, Ribera del Duero, Manchego, Jabugo, Cava o Aceite de Oliva Virgen Extra de Andalucia. La salvaguarda de tales indicaciones geográficas constituye uno de los mayores éxitos celebrados por la agroindustria española, tras años de denunciar la competencia desleal de productos sudamericanos que usurpaban denominaciones europeas sin permiso. Este acuerdo impone mecanismos defensa eficaces frente a la imitación, facilitando así una presencia mayor de productos españoles en los mercados de MERCOSUR, donde el poder adquisitivo clases medias a crecido de forma constante durante la última década. Las exportaciones españolas hacia MERCOSUR alcanzaron 4300 millones de euros en 2025, una cifra que el Ministerio Comercio prevé duplicar en cinco años si se consolidan las tendencias.
Sectores sensibles y medidas de defensa.
No todo es positivo, sin embargo. Los sectores agroalimentarios más sensibles —en especial productores de carne vacuno, pollo, azúcar o arroz— mantiene desde el inicio una postura crítica ante el pacto, cual consideran una amenaza para la sostenibilidad sus explotaciones. El ejecutivo español configuró un esquema de contingentes arancelarios para tales mercancías, lo que restringe el ingreso mediante cuotas fijas con impuestos rebajados; en cambio, las compras externas que superan dicho límite pagan la tarifa completa.
Sumado a esto el Reglamento UE 2026 687 refuerza el mecanismo de salvaguardias bilaterales permitiendo a la UE restaurar aranceles temporalmente si las importaciones exceden ciertos límites o dañan gravemente a los productores del continente.
Adicionalmente a estas protecciones la UE despliega una red de auxilio financiero por 6300 millones de euros llamada Unity Safety Net con el fin de mitigar posibles perturbaciones en los mercados agrarios europeos producto del acuerdo. Dicha red contempla medidas para el ingreso de los agricultores programas de promoción y mecanismos de gestión para los excedentes. El Ministerio de Agricultura informó que los pagos iniciales comenzarán en enero de 2027 tras evaluar el impacto real durante los meses iniciales de aplicación.
El pacto integra además un capítulo sobre Comercio y Desarrollo Sostenible donde se incluye al Acuerdo de París contra el cambio climático como eje fundamental pudiendo suspenderse el trato si alguna de las partes se retira o deja de colaborar de buena fe. Esta cláusula innovadora atiende las inquietudes de los grupos ambientalistas europeos, sobre todo tras la salida de Brasil del Acuerdo de París bajo el mandato de Jair Bolsonaro. El texto destaca por su compromiso vinculante contra la deforestación y la tala ilegal, además de respetar los acuerdos multilaterales sobre protección del medio ambiente y derechos laborales.
Incertidumbre política y ratificación.
La incertidumbre política es el riesgo principal que acecha este acuerdo. El Parlamento Europeo detuvo en enero de 2026 la ratificación, llevando el caso ante la justicia para revisar si es compatible con los tratados de la UE, proceso que aún sigue sin resolverse. Entretanto, la aplicación provisional del ITA permite a las empresas empezar a beneficiarse del acceso al mercado, aunque deja en suspenso los capítulos de cooperación y política del Acuerdo de Asociación, los cuales no entrará en vigor hasta que todos los Estados miembros lo ratifiquen.
En el frente sudamericano, el panorama también presenta complicaciones. La victoria de Javier Milei en las elecciones de Argentina durante el 2023 sembró bastantes dudas; el mandatario mantuvo siempre una postura crítica frente al MERCOSUR y priorizó vínculos bilaterales con Estados Unidos. Aún así, hace unos meses, suavizó ese discurso confirmando la voluntad argentina para quedarse dentro del bloque. Brasil, mediante la gestión de Lula da Silva, sostiene un compromiso firme con el pacto pero Uruguay explora a su vez un tratado libre con China, una posibilidad la cual genero muchas tensiones internas.
Las compañías españolas, entre tanto, empezaron ajustar estrategias comerciales al nuevo marco. ICEX España Exportación e Inversiones organizo estos meses una decena de misiones comerciales hacia los países del MERCOSUR con especial énfasis en Brasil o Argentina, poniendo en marcha un programa de acompañamiento para las pymes españolas que buscan abrirse paso en el mercado sudamericano. Las firmas más grandes del IBEX 35 con trayectoria histórica ahí, dígase Santander, BBVA, Telefónica, Iberdrola y Repsol, han reforzado sus planes de inversión y prevé un crecimiento importante en su actividad para los siguientes años. Pese a sus luces y sombras, el acuerdo marca el inicio de una nueva etapa sobre las relaciones económicas entre Europa y Sudamérica.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















