
Las midterm de 2026 se transforman en una votación extraña sobre política exterior debido al conflicto en Irán y el encarecimiento de la vida.
La aprobación de Trump en exteriores cae al 29 por ciento mientras las sanciones a Rusia e Irán bajo la Ley Graham definen la campaña en tiempos de alta tensión global.
Las legislativas del 4 de noviembre en Estados Unidos son una de las contiendas más inusuales hace décadas, donde la política exterior toma un papel protagonista en el debate. La guerra de Irán, el costo de vida subiendo por las tensiones en Oriente Medio y ese desplome de la aprobación de Donald Trump al 29 por ciento en una encuesta CNN/SSRS, convirtieron los comicios en un referéndum sobre el rumbo internacional que lleva el país.
Tradicionalmente, las elecciones midterm en Estados Unidos se centraban solo en temas domésticos como economía, salud, educación o inmigración. La política exterior casi nunca han jugado un papel decisivo, salvo en momentos de guerra abierta. El 2026 resulta excepcional según analizo el think tank británico Chatham House el 15 de octubre pues por primera vez desde el 2006 los temas internacionales son clave electoral. Aquella vez la guerra de Irak marca las elecciones de mitad de mandato. La causa principal es el conflicto Israel e Irán que inicio en la primavera de 2026 provocando consecuencias directas en la política y economía de los votantes de Estados Unidos.
Los precios de la gasolina subieron mucho durante los últimos meses por la inestabilidad en Oriente Medio lo cual ha dañado el poder de compra de la clase trabajadora y media. Según datos de la Energy Information Administration el galón de regular paso de 3,10 dólares en enero a 4,35 en octubre. Ese aumento del 40 por ciento afecta más a los estados rurales además de a los votantes de ingresos bajos. Los republicanos culpan a la política exterior de la administración Trump mientras los demócratas señalan a la especulación de petróleos y a tensiones globales heredadas como los culpables del encarecimiento. La verdad es que ambos factores influyen, aunque el votante percibe que la guerra en Irán le cuesta dinero en la gasolinera.
El desplome en la popularidad de Trump.
Una encuesta de CNN/SSRS de mediados de octubre revela que solo el 29 por ciento de los adultos en Estados Unidos aprueba cómo Trump lleva los asuntos exteriores, lo cual es una caída importante respecto al 42 por ciento de su investidura en enero de 2025. Ese descenso resulta más marcado entre los votantes independientes, quienes en 2024 apoyaron masivamente a Trump pero ahora se muestran críticos con su manejo de la crisis eraní. Dicho conflicto, iniciado tras un ataque israelí contra plantas nucleares en marzo de 2026 y la posterior intervención estadounidense respaldando a Israel, se extendió más de lo pensado y causó un notable hartazgo bélico entre la gente.
Estos números de aprobación son preocupantes sobre todo para los republicanos de los suburbios, lugares donde tradicionalmente se decidían las elecciones legislativas. Distritos que se inclinaron a Trump por márgenes estrechos en 2024, dentro de Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Arizona y Georgia, ahora muestra una ventaja demócrata según datos de FiveThirtyEight y RealClearPolitics. Los demócratas se han centrado el mensaje en el costo de la guerra y la falta de una estrategia clara de salida, aunque los republicanos defienden la firmeza mostrada frente a Irán destacando sus éxitos en la degradación del programa nuclear.
Ley Graham y sanciones
Trump firmó el 16 de octubre la orden ejecutiva para implementar la Ley Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran de 2026. Esa norma, que recibió gran apoyo bipartidista en el Congreso, impone nuevas sanciones contra Irán y Rusia. Nombrada tras el senador republicano Lindsey Graham, un halcón destacado del Capitolio, la legislación estipula castigos secundarios para terceros países que sigan con negocios clave hacia Moscú o Teherán; también, la incautación de bienes rusos en jurisdicciones de EE UU servirán para financiar ayuda a Ucrania. La firma de tal orden ejecutiva es un gesto político dirigido tanto a la base republicana, como a demócratas críticos ante la supuesta blandura de Trump frente a Putin.
La ley Graham refleja el consenso bipartidista que todavía existe en Washington sobre la necesidad de contener a Irán y Rusia, aunque también evidencia tensiones internas dentro del Partido Republicano. Trump ha llevado una ambivalencia notable ante Putin durante todo su mandato, alternando acercamientos y medidas de presión, mientras que el sector establecido del partido, con Graham y Mitch McConnell al frente, impulsaron políticas bastante más duras. La firma de la orden ejecutiva a tres semanas de los comicios es un intento de cerrar filas mostrando unidad, pero los sondeos sugieren que el electorado lo sigue viendo demasiado blando en política exterior, más que nada frente a Rusia.
Implicaciones globales
El resultado de las elecciones legislativas traerá consecuencias globales significativas. Si los demócratas ganan el control de la Cámara o el Senado, la capacidad de Trump para avanzar su agenda exterior se verá severamente limitada, sobre todo en lo que refiere a posibles acuerdos con Rusia o Corea del Norte. Un Congreso bajo mando demócrata también podría impulsar una investigación mucho más agresiva sobre vínculos entre su administración y actores extranjeros, añadiendo incertidumbre a la política exterior estadounidense. Si los republicanos retienen ambas cámaras, Trump tendría en cambio campo libre para endurecer la presión sobre Irán y avanzar en la reconfiguración militar extranjera.
Con mucha ansiedad y cautela, los aliados de Estados Unidos miran estas elecciones. Los europeos, sobre todo Francia y Alemania, esperan que un Congreso más equilibrado obligue a la administración Trump moderar sus impulsos y reactivar la cooperación. A los aliados asiáticos —Japón, Corea del Sur y Australia— le preocupa que un gobierno debilitado reduzca su presencia en el Indo Pacífico, lo que animaría a China intensificar presión sobre Taiwán y el mar del Sur de China. Israel, quien ha tenido una relación estrecha con Trump, teme que un Congreso demócrata condicione la ayuda militar a mayor respeto por el derecho internacional. La guerra de Irán, las tensiones con China y la crisis en Ucrania se juegan también en las urnas este 4 de noviembre.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















