
La misión japonesa MMX arriba a Fobos para intentar descifrar el origen de Marte.
Confirmó esta misma semana la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial que su sonda Martian Moons eXploration la cual salió en septiembre de 2024 desde Tanegashima entró con éxito en la órbita marciana, preparándose ahora para maniobrar cerca de Fobos, la luna más grande de aquel planeta rojo. Esta misión, considerada por muchos como la más ambiciosa del programa espacial nipón, tiene como meta principal aterrizar sobre la superficie de Fobos, recolectar diversas muestras de suelo y traerlas de vuelta a la Tierra para un análisis detallado. Si todo sale según lo previsto las muestras llegará a nuestro planeta durante el verano de 2029, marcando así un hito histórico dentro de la exploración del sistema solar.
Fobos resulta un cuerpo celeste realmente singular. Posee un diámetro medio de apenas 22 kilómetros, tiene una forma que recuerda a una patata y orbita Marte a una distancia de solo 6000 kilómetros desde su superficie, convirtiéndose así en la luna más cercana a su planeta de todo el sistema solar. Su origen permanece aún bajo el foco del debate científico. Se plantean dos hipótesis principales: una sostiene que Fobos es simplemente un asteroide capturado por la fuerza marciana mientras que la otra sugiere que nació desde los escombros tras un impacto gigante entre Marte y un cuerpo del tamaño de Plutón, proceso análogo al de nuestra propia Luna. La misión MMX intenta resolver este enigma al analizar la composición de muestras, cuya antigüedad se remonta a los primeros instantes del sistema solar.
La sonda MMX tiene 5,5 toneladas y 7 metros de envergadura, llevando consigo cuatro instrumentos científicos fundamentales: una cámara de alta resolución llamada ORO, el espectrómetro MEGANE de neutrones y rayos gamma, el equipo infrarrojo MACRO y la cámara TENGOO destinada a la observación del polvo. Ademas incorpora un módulo de aterrizaje con sistema de recolección basado en un mecanismo de perforación neumática, muy similar al que usaron con éxito en la misión Hayabusa2 sobre el asteroide Ryugu durante el 2020. JAXA tiene la confianza de lograr recolectar unos 10 gramos de material desde Fobos, cantidad suficiente para análisis orgánicos, isotópicos y mineralógicos muy precisos.
Son tres los factores que marcan el gran interés científico por estas muestras. Primeramente, quizás contengan materia primordial del sistema solar; esto arrojaría luz sobre la formación de los planetas hace 4500 millones de años. Por otro lado, es bastante probable que en la superficie de Fobos existan capas delgadas de material eyectado de Marte tras diversos impactos meteóricos, convirtiendo a la luna en una biblioteca sobre historia marciana que no requiere descender al planeta. Finalmente, ciertos modelos indican que Fobos podría guardar moléculas orgánicas, reavivando el debate sobre si la vida existió en Marte durante su pasado lejano. España participa directamente en la misión mediante el Centro de Astrobiología CAB, un centro mixto que integran el Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC junto al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial INTA. Un equipo dirigido por la investigadora Mari Paz Zorzano colaboró desarrollando el espectrómetro MACRO y lidera además uno de los grupos científicos encargado del análisis de las muestras una vez que estas lleguen a la Tierra. Para España participar en una misión de esta magnitud resulta una oportunidad extraordinaria. Los datos que se obtengan no solo contribuirán a comprender la historia de Marte, sino que también nos ayudarán planificar futuras misiones tripuladas al planeta rojo, afirma Zorzano.
Más allá de la ciencia pura la misión MMX guarda una carga estratégica muy marcada. Japón se coloca como una potencia clave en el espacio profundo a la altura de Estados Unidos China Rusia y la Agencia Espacial Europea. Poseer tecnologías para tomar muestras y regresar desde cuerpos menores tiene aplicaciones comerciales con buen lucro. La minería en asteroides o lunas ricas en metales y agua podrían ser una industria de muchos millones en las siguientes décadas. La misión a Fobos no intenta solo responder dudas viejas del sistema solar sino que abre paso a un futuro donde la humanidad se extienda fuera de los limites terrestres.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















